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lunes, 8 de junio de 2009
martes, 14 de agosto de 2007
Toile de Jouy

"Seguro que en alguna ocasión habéis oído esta palabra y no sabéis muy bien a que o a quien se refiere: el que es sencillo: tela estampada con planchas y, el quien. Chritophe-Philippe Oberkampf un empresario francés que instaló una fábrica de telas en una localidad cercana a Versalles llamada Jouy-en Josas en 1760. Literalmente pues, TELA DE JOUY.
Este tipo de tela estampada con imágenes pastoriles, florales, de aves, acontecimientos ocurridos en el s. XVIII o de orden mitológico sigue hoy en día renovándose dentro de los clásicos.Es inconfundible y no hay colección que se precie que no la incluya.Combinada con el estilo inglés, resulta impecable y, según el tamaño de la habitación donde decidas colocarla deberás tener en cuenta que, dada la estampación repetitiva que la caracteriza, un exceso de ella en coordinados podría resultar excesiva o cuando menos exagerada, por ello combina muy bien con el mueble inglés dada su severidad en líneas y acabados en caoba lo que le da el contrapunto ideal.Es un tipo de estampado que incluso en baños, ya sea en estores o como cortinillas debajo del lavabo resultan originales pues aportan un bonito toque coqueto."
extraído de la pagina web
Juliana Ceci
lunes, 4 de junio de 2007
algunas casas más en el lago
María Ibañez LagoAgrego un texto que escribió Leandro Tartaglia para una muestra que hicimos con Lula Mari en Crimson.
1 - Neue Palais de Postdam, Alemania, 14:00 h.
Una pieza importante es exhibida: muchas personas miran una pintura expuesta, aislada. Alguna de todas esas personas desea levantar una de sus manos e intentar tocar la obra. Tal vez para hacerla más visible, tal vez para completarla.
La obra mostrada es Incredulidad de santo Tomás de Caravaggio (1559). En un detalle vemos el dedo índice de santo Tomás atravesando el cuerpo resucitado de Cristo. La mirada del personaje no está sobre el cuerpo; está, hacia fuera de la imagen, perdida. Que el dedo compruebe aquello que la mirada no cree.
2 - Galería Crimson, Buenos Aires 2006.
“El alma que te habita es también la mirada del cielo que te incluye” Olga Orozco.
Claroscuros, arquitecturas, cuerpo, piel, espacio. Hacia adentro o hacia fuera. Parados en un puente que une las dos obras: la piel. Vamos a transitar ese puente con nuestro ojo-dedo, que comprobará cada uno de los pasajes, cada uno de los hechos, en cada imagen, en el recorrido que traza la muestra; entrando a veces en la transparencia que deja ver una casa desde la cual se proyectan llamas, y en otros casos la superficie rígida, tersa, palpable. La superficie es atravesada al mirar. Rebota y refleja una mirada siendo mirada. Las piezas muestran lugares, a veces tapados por tierra, otras veces escondidos en arquitecturas.
Entrada: el espectador mira. Salida: él, que mira, se ve, mientras camina de cuadro en cuadro, en presencia del reflejo, a través de la mirada de otro. El espectador es quién atraviesa esta fina capa de piel en cada una de las imágenes, sin que importe ya a quién pertenece. Solo, indagando, con el ojo-dedo que intenta medir el brillo, las luces, el espesor, las figuras. No importan las ventanas, porque en ellas nunca hubo vidrios. Importan las aberturas que nos conducen por cada superficie, llevando la información de cada centímetro cuadrado. Se puede mirar con el cuerpo. Porque el espacio surge de la forma, la acompaña, la decora. El cuerpo es el volumen que determina el resto del mundo, es aquello que está siendo mirado. Aquello que en el acto de pintar se comprueba, se palpa. El cuerpo-casa donde el aire de la respiración conecta los espacios (exterior-interior) o el cuerpo constituyendo una mirada sobre la historia del arte. Tanto una como la otra mirada dan cuenta de una distorsión rodeando al cuerpo. Ese ruido es creado por el modelo: la reproducción. En una, a partir de cuadros históricos; en la otra de manuales de anatomía, dándole a las piezas de esta muestra una relación simultánea de cercanía y distancia de aquello que se mira.
Mari observa imágenes clásicas donde se representa la mujer (Ofelia, Magdalena, Narcisa, Eva) y las atraviesa, haciendo que su mirada acerca de la historia del arte se vea en cómo las representa. Sus personajes están iluminados y tratados de manera que se reflejen separados del mundo que los rodea. Un mundo que los cruza y que los mira. Vemos que se contemplan cosas pequeñas, detalles; se habla con los objetos a partir de la observación.
Ibáñez Lago determina el cuerpo-casa como una arquitectura transparente, desde la que todo se proyecta. Los colores y las formas se originan allí. La luz se vierte desde el interior del cuerpo, creando en la imagen un centro, relacionando el adentro con el afuera; dándole valor al vacío contenedor, a la posibilidad de que éste se llene y se vuelva a vaciar. Y así se extiendan, los límites del cuerpo más allá de su forma.
Cada una ilumina desde diferentes lugares, una sobre los cuerpos, la otra desde los cuerpos; la piel atravesada comprueba la mirada sobre la historia del arte o sobre el cuerpo como casa. Y los movimientos se vuelven circulares; el flujo se desplaza por la superficie y el fondo, moviéndose lentamente sobre esa mirada que mira y observa, palpando con detenimiento y detalle, al individuo espiritual e histórico.
Leandro Tartaglia, Octubre 2006.

alguna más....
lunes, 28 de mayo de 2007
martes, 22 de mayo de 2007
PINTORES MÉDIUMS
PINTORES MÉDIUMS
maría ibáñez lago
La mediumnidad es un fenómeno que, a decir de los seres humanos, siempre existió. Presupone la comunicación con un mundo que no es el de la manifestación física, sino que puede ser del orden de lo mágico, lo espiritual, o simplemente el de otro estadío de la materia en forma de energía.
En el mundo antiguo, las pitonisas consultaban los oráculos gracias a un fenómeno mediúmnico. En las civilizaciones denominadas primitivas los brujos o chamanes hacían y hacen lo propio con los ancestros, los elementos naturales entificados o personificados, o agrupamientos más abstractos de la energía.
En occidente, la mediumnidad aparece no sólo en las prácticas de las llamadas brujas, sino en los textos religiosos místicos, dictados a una consciencia imbuída de un ser celestial. Las hagiografías dan cuenta de numerosos episodios de esta naturaleza, y el resultado son relatos, pronósticos, salmos, fórmulas medicinales y poesías entre otros géneros.
Pero a todos estos fenómenos no se les daba aún el nombre de mediumnidad. La aplicación de este término tiene una referencia histórica para occidente. Lo primero que viene a nuestras mentes cuando hablamos de mediumnidad son imágenes de alguna dama de fin de siglo XIX o primeros años del s XX, en un interior victoriano , comunicando a una reunión de invitados los mensajes de difuntos próximos o exóticos desde el “más allá”; algunos de ellos fueron notables en vida, otros destinados a serlo post-mortem. En este siglo XIX, donde la mujer no tenía voz propia hacia el mundo exterior, florecen los relatos : muchas de ellas escriben libros dictados por diferentes entidades espirituales y otras, para complementar la transmisión de sus visiones, dibujan los rostros de aquellos ectoplasmas que les dictan los mensajes.
Esta manera de expresarse tenía un contexto de explicación científica.No estaba lejos de ser una de las aplicaciones de la electricidad y el magnetismo.
A fines del sXVIII, Mesmer, preconiza las aplicaciones del fenómeno del mesmerismo o magnetismo animal. Consiste en demostrar que el cuerpo humano está apto a ser influenciado por corrientes eléctromagnéticas, producidas por otro cuerpo humano, previamente entrenado para reconocerlas, proliferarlas y emanarlas. El sujeto así tratado entra en un “estado magnético”, similar a un estado de hipnosis, dentro del cual se modifican sus facultades perceptivas. Este “estado magnético” no sólo cura, sino que favorece la conexión con una realidad perceptiva que no es la de la percepción física habitual, y habilita a “aquellos que tienen facultades” a comunicarse con el “más allá”.
En el campo de los escritos filosóficos, también en el s XVIII, el sueco Emanuel Swedenborg hace una descripción precisa del mundo espiritual y del proceso de la muerte.
En Francia, surge el codificador del espiritismo, Allan Kardek. Su doctrina marca las pautas morales de la comunicación con los espíritus. Desarrolla y fija la mayoría de las prácticas usuales del espiritismo, para esto utiliza algunos métodos empleados en la investigación científica, pese a que el libro le fue dictado en sesiones espiritas. Crea escuela y tiene seguidores y detractores.
Estas prácticas se extienden sobre todo a EEUU, a mitad del siglo XIX había tres millones de seguidores de las doctrinas espiritistas. Fueron objeto de congresos y de manifestaciones públicas donde se preconizaba con espíritu positivista el carácter científico del procedimiento, y por ende, la veracidad de lo comunicado.
A fines de la era victoriana, y junto con la asimilación cultural que provoca el colonialismo en Inglaterra, surge una corriente filosófica, el teosofismo. Su líder es Mme Blavatsky, funda la Sociedad Teosófica y escribe mediúmnicamente, dictadas por varios Maestros de la Luz, y como principal de entre ellos un maestro tibetano, La Doctrina Secreta. Mme Blavatsky continúa su teoría después de fallecida, dictándole textos principales y aclaratorios a una médium discípula y compañera, Alice Bayley. Las ideas del teosofismo rigieron e impregnaron muchas de las prácticas mediúmnicas .
A principios de s XX, la mediumnidad está ya incluída como fenómeno en el colectivo imaginario. La práctica del espiritismo se había difundido entre muchos medios obreros y regionales sobre todo en Francia e Inglaterra. Ya no era necesario pertenecer a una u otra doctrina, se practicó desde diferentes ópticas, y con distintos objetivos. Una de las herramientas que la práctica espiritista proponía, era el dibujo en estado de transe como medio de comunicación con el más allá. Me voy a centrar en aquellos que necesitaron del dibujo o la pintura para plasmar lo comunicado en estado mediúmnico.
Pero debemos distinguir entre aquellas obras producidas mientras dura el estado mediúmnico (similar a una vigilia consciente, o hipnosis o sonambulismo ) de aquellas realizadas en estado de vigilia para plasmar aquello que se visualizó en estado mediúmnico. Muchas veces dibujos más pequeños eran dibujados en transe y luego se ampliaban meticulosamente en estado de vigilia, siguiendo órdenes o preceptos de los guías.
Cuando se dibuja o pinta en estado mediúmnico, los protagonistas refieren distintos hechos particulares:
- en algunos, un miembro del cuerpo (el brazo por ejemplo) está apartado de la voluntad de la persona, quien entrega su facultad el ente o espíritu que se expresa a través de él.
- En otras oportunidades, la entidad “dicta” mentalmente al médium los pasos a seguir. A veces escuchan música, o voces, o historias.
- No hay premeditación, ya que no hay proyecto, conocido conscientemente por el médium. Es la entidad la que lo hace avanzar “a ciegas” en el desarrollo del trabajo.
- A veces se identifica a la entidad que “dicta”o “dibuja” a través del médium con nombre, apellido y lugar de procedencia, y se lo toma como guía. Otras veces no, simplemente se hace caso a una fuerza superior o divina.
- También se puede dibujar una visión materializada en el espacio, como Mme Hope.
Victor Hugo en su exilio en Inglaterra dialogaba con los espíritus junto a sus invitados con una mesa de tres patas, pero las escrituras de esta mesa no figuraban en el inventario de sus trabajos, recién se hacen públicas en 1933. En algunas oportunidades, se ató un lápiz a una de las patas para que la mesa dibujara.
Posteriormente, movimientos como el surrealismo utilizaron la escritura mediúmnica a través de la uija o los golpes de una mesa como procedimiento para crear obras. También dieron entidad artística a producciones de los médiums.
Dubuffet con el movimiento del Art Brut incorpora a muchos artistas médiums al circuito del arte, legitimizando el procedimiento como una práctica más.
A continuación, algunos de los que más me interesan:
Víctor Hugo

Cuando Víctor Hugo vive el exilio en Marine Terrassa, recibe la visita de una dama, Mme Girardin, que inicia al grupo al espiritismo. El procedimiento usual requería de varios participantes uniendo sus manos alrededor de una mesa redonda de tres patas, que al cabo de un momento comenzaba a dar golpes con alguna de sus patas. Se redactan varios cuadernos de esta foma, muchos de ellos en verso. Se hace presente sobre todo la recientemente fallecida hija de Víctor Hugo, Léopoldine, aparte de personajes ilustres de la literatura y de la antigüedad. Nos interesa saber que cuando se le ató a una de las patas de la mesa un lápiz, ésta se puso a dibujar, pero los dibujos fueron desestimados por los concurrentes a esas sesiones por ser toscos y rudimentarios.
Elisabeth Hope o Mme Esperance.

Una Gran Dama del espiritismo, inglesa, muere antes del fin de la primera guerra mundial. Entre otros procedimientos mediúmnicos, utilizó el dibujo para retratar a los espíritus que contactaba. Trabajaba en la oscuridad para poder visualizar a los espíritus como formas luminosas, podía dibujarlos en treinta segundos.
Pronto le comienzan a llover pedidos de gente que quiere el retrato de su difunto desde el más allá.
Helène Smith
Junto a Théodore Flournoy, médico, filósofo, en Ginebra, alrededor de 1885, desarrollan una relación en la cual Flournoy es el “practicante” y Hélène la “médium”, y en la cual siempre hay un tercero, que es el espíritu. Flournoy estaba inbuído de las ideas incipientes que dieron origen al psicoanálisis y a la teoría sobre el inconsciente, deja de lado la idea de la veracidad sobre la condición de los espíritus en el más allá, y reconoce la posibilidad que otras personalidades se expresen a través de la del médium, accediendo a estados similares al sonambulismo.

Mme Smith desarrolla con él el relato de tres ciclos: el marciano, el hindú, y el de realeza. Siente la necesidad de estudiar pintura para mejor comunicar lo que le transmiten, e ilustra los ciclos con acuarelas: primero grandes vistas ultra marcianas, luego de las clases de pintura, rostros y dibujos místicos.
André Bretón se interesó en el lenguaje en el que escribió el ciclo marciano.
Fernand Desmoulins
Es un pintor francés cuya trayectoria conocida es académica y ligada al simbolismo. Pero alrededor del 1900 conoce y practica el espiritismo, y van surgiendo dibujos que se catalogan en tres tipos distintos: rostros fluídos de espíritus, formas alveolares recordando las del art nouveau, y trazos más bruscos que son a veces escritura a veces laberínticos.


Expone estos dibujos en el congreso espirita de 1900, pero para los medios académicos esta obra fue secreta, hasta que en los años cincuenta su viuda donó los dibujos más “pasables” de este tipo de producción de Desmoulins. André Breton se interesa también en él.
Madge Gill
Inglesa, de los suburbios de Londres, es iniciada al espiritismo en 1903 por su tía, luego de vivir varios años en un orfanato. Se casa con su primo, de quien pierde dos hijos, se enferma y pierde un ojo, y a partir de allí se dedica a pintar de noche en estado de transe por el resto de su vida. Todo formato le venía bien, tarjetas portales, carteles, sábanas, algunos tienen 11 m de largo. Su hijo Bob inventa un dispositivo para que la tela se desenrolle y ella pueda dibujar con fluidez.
Cuando muere su hijo en 1958, deja de pintar , se vuelve alcohólica y muere a los dos años.


Agustin Lesage
Minero francés de la región de Pas de Calais, en 1911, a los 35 años, mientras estaba cortando carbón en el fondo de la mina, oye una voz que le dice: “un día, vas a ser pintor”.

No le comenta a nadie esta escucha, por temor a que lo crean loco. Un amigo lo lleva a una sesión de espiritismo, y ahí entiende cual puede ser el origen de las voces. Le dicen nuevamente que va a ser pintor, y se somete a la voluntad de sus guías, que lo incitan a comprar material para dibujar, y luego para pintar. Un amigo le compra una tela, que por equivocación tiene tres metros de ancho. Cuando la va a cortar, escucha nuevamente a sus guías que le dicen no hacerlo, y comienza a pintar por un ángulo de la tela. Su mano, aislada de su voluntad, tarda tres semanas en abandonar un pequeño ángulo de la tela. Pinta cada noche al volver de la mina. Tarda un año en terminar esa tela.
Sus guías fueron primero su hermana Marie, luego, a partir de 1925, el llamado por él “Marius de Tayne, pintor antiguo”.
También se vuelve curandero por imposición de manos, mucha gente acude a verlo y se vuelve famoso.

En 1923 deja el trabajo en la mina y se vuelve pintor profesional, es apadrinado por Jan Meyer, director de una revista espiritista y fundador del instituto metafísico internacional.
Realiza más de 800 telas. Las vende calculando el precio según el tiempo que pasó trabajando en ellas a la misma tarifa que el trabajo en la mina.
Su última pintura es de 1952.
Joseph-Crépin Fleury

Francés de la región del Norte. Era plomero y ferretero, pero de chico tocaba el clarinete y componía polkas que tocaba en el bar de su padre. Tiene una hija que se vuelve loca y alrededor de 1930 conoce a Víctor Simon, amigo a su vez de Agustin Lesage que lo inicia al espiritismo. Se vuelve curandero por imposición de manos a los 58 años, llega a curar más de 40 personas por día, y a los 63, mientras copiaba una partitura en un cuaderno cuadriculado, su mano se desvía comenzando a hacer unas gotitas con las que no paró de dibujar durante 9 años en los que realizó 345 cuadros hasta el día en que murió. Los bocetos eran agrandados minuciosamente para realizar pintura al óleo, y su sistema de gotas era un secreto que le permitía calibrarlas con precisión y hacer más de 1500 gotas por hora. Quiso ser enterrado con todos sus bocetos, sólo nos quedan visibles sus cuadros al óleo.
Ráphael Lonné

Francés, de la región de Landes. Luego de la guerra, en 1946, se vuelve cartero. Es invitado a una sesión espirita, y cuando lo incitan a escribir, se pone a dibujar. A partir de ahí se dice pintor médium. Trabaja de izquierda a derecha, de abajo a arriba, como si escribiera, y termina el dibujo o el cuadro cuando llega al ángulo inferior derecho. Dubuffet le compró más de 450 dibujos y le regaló los primeros lápices de colores. Hay obras suyas en el Museo de Correos de Francia (Musée de la Poste)
viernes, 19 de enero de 2007
LADO B
LADO B
Porqué o cuándo una obra puede ser lado B
Porque no piensa salir
Porque no me gusta
Porque me parece
Porque me da ganas de seguir trabajando
Porque es una punta de trabajo no desarrollado
Porque la abandono a mitad de camino
Cuando se hace al tun tun
Yo no suelo trabajar así
Su existencia es la contracara de la definición del lado A
Existe pero no sé bien qué hacer con ella
La colecciono
Es desprolija
La hice sin pensar
No sé dónde encaja
No sé adonde llevarla
Busco la relación entre A y B
Porque quiero transformarla
Porque no le encuentro la vuelta
No es expresión profesional
Toda obra pasa a ser lado A en un marco profesional
El lado A es formalizado socialmente
No tiene tanto control
No tiene tanta formalidad
Es como un boceto
Es obra desconocida
Es más íntima
Está dentro de un placard
La hago como un ejercicio
La pongo en lado B para que no me obnubile el lado A
Es un rescate
Es no tirar las cosas y transformarlas
En el lado A me siento más seguro
El lado B trae problemas
Es inseguro
Está incluído en el disco
Muchas veces es mejor el lado B
Es de culto
Es para los entendidos
Existe una intencionalidad hacia el lado A
El lado B se hace pasionalmente
Sin prejuicios
Quien determina el lado A es el mercado
Quien determina el lado A es el artista
El lado B protege.
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