

Altarcitos con vírgenes que protegen la casa, muebles de jardín de planchuela blanca con formas de arabezco, fileteado porteño enmarcando ventanas, termo lumilagro con mate, yerbero y azucarera, delfín macetero de cemento colado y mucha pero mucha vegetación. Todo se muestra tan generoso, familiar, conocido.
Abundancia de verde que surge a borbotones de cuanto recipiente se insinúe, lluvia de corazones con pintitas flúo salpicadas, aerosoles que dejan su huella y enérgicos trazos de pincel.
Con su stencil a full, con su frescura, con su repetido AMOR AMOR AMOR, con su paleta sin descanso, Consu Vidal aquí presente nos habla de la alegría de vivir y la buena onda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario